lunes, 19 de mayo de 2014

Anatomía de un libro (VII)

Anatomía de un libro (VII)

Roberto Zavala conoce la anatomía de los libros. Un vacío para algunos, papeles llenos de letras sin sentido. Sin embargo, recordar a Marcel Proust es pertinente en su ensayo Sobre la lectura, que explica a un libro como un objeto inanimado hasta que lo abres, lees y la magia del contenido llega a este mundo. Atraviesa la frontera de su realidad para permear la propia.
La virtud de abrir el libro y conocer miles de perspectivas es enriquecedora culturalmente. La intención del autor también es otra, conocer las partes del libro. Semejante a un carro, el cuerpo humano y las constelaciones, cada fragmento tiene un nombre. Hay que llamarlo como tal.

Foto: Internet
Marcel Proust, el escritor francés

Cuando se identifica el nombre del autor, el nombre del libro, la editorial y seguramente la portada, se tiene la certeza de llamarla primera de forros o cubierta. Abrirlo es el segundo paso para verificar (en la parte trasera de la primera de forros), otras obras del autor en el mismo sello, información personal e incluso parte de su carrera como escritor; esa será la segunda de forros. La curiosidad nos llevara a ver una página en blanco (o falsa) que es necesaria por cortesía de la editorial.

Hojear el ejemplar nos llevará a la tercera página, llamada falsa portada, anteportada o portadilla. El título de la obra seguramente estará ahí. La siguiente hoja podría ser una contraportada o frente-portadilla, que contiene datos de quien ilustra el libro, traduce, o simplemente se queda vacía. La quinta página es hogar de la portada. Autor, título, subtítulo, nombre de la editorial, su logotipo, traductor, ilustrador, fotógrafo o diseñador, quedan grabados aquí. El mundo es de quien lo construyó y publicó.

Avanzar a la siguiente hoja nos deja en la página legal. Ahí podemos conocer quién (o quiénes) son propietarios los derechos de autor, fecha en que se publicó, datos de la editorial, los números competentes al ISBN (International Standard Book Number), y el lugar de nacimiento (donde fue impreso el libro).

La cortesía significa cultivar la sabiduría; agradecer por la gentileza. El epígrafe (hallado en la séptima hoja, según Roberto Zavala) contiene algunas palabras o dedicatorias para quien va dirigido el título. 

La primera página del libro ordenará terminarlo con todas sus letras de inicio a fin, imágenes y demás elementos que ayuden a entenderlo. Sin embargo, el índice que especifica su contenido, puede encontrarse antes de comenzar o al término del libro. El final del libro también puede valerse de anexos que contengan información importante como: bibliografía, documentos, fotos o más datos. Las notas pueden incluirse en esta área, aunque hay editoriales como Cátedra que especializan sus obras con estudios más profundos para entendimiento del lector, y quedan a pie de página.

Cuando una obra es traducida, explicar los coloquialismos o términos del idioma o dialecto de una región, es necesario remitirse a un glosario que, se encontrará al final del libro. Un índice analítico puede acompañarlo para comprender el contenido completo. Al terminar el libro por completo, un colofón que contiene datos legales: nombre y dirección de la imprenta, fecha del término de la impresión, o tiraje se hallan ahí.

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Las partes externas de un libro

Los forros continúan. La tercera de forros o retiración de contraportada puede estar en blanco, contener libros publicados por la misma editorial, e incluso portadas del autor en este sello. La cuarta de forros llega enseguida. Su contenido se basa en información del autor (biografías y carrera), puede contener críticas o comentarios de diarios o críticos a la obra. Generalmente la segunda, tercera o cuarta de forros también son llamadas solapas.

El índice aglutina y genera importancia en todos y cada libro. Lo puede dividir por secciones (si está diseñado así), ubica de inmediato ciertos temas, presenta un prólogo (si cuenta con él), y expone cada parte sin olvidar ninguna.

Piezas sin falta
El formato en que están hechos los libros según Roberto Zavala, va desde el treintaidosavo hasta el folio completo, la siguiente tabla y gráfica representan la medida de cada libro:

Tamaños

Medidas
Treintaidosavo
Menos de 10 cm. de altura
Veinticuatroavo
Entre 10 y 15 cm. de altura
Dieciseisavo
Entre 15 y 20 cm. de altura
Octavo
Entre 20 y 28 cm. de altura
Cuarto
Entre 28 y 39 cm. de altura
Folio
Más de 40 cm. de altura
 Tabla 1.0
Foto: Internet
Diferentes formatos del papel conforme a la Tabla 1.0


Elegir un tipo de papel logrará determinada calidad, textura(s) peso y diferencia en el color además de presentación en general. El tamaño depende del tipo de publicación conforme lo especificado en la tabla y esquema anterior. El tipo de papel provocará solo dos tipos de superficie: rugosa y lisa. El primero por la poca calidad no será extendido por completo y mantendrá cierta porosidad (para ser más económico); el liso por la perfección en la superficie resulta más caro, puesto que la impresión es a prueba de falla.

El peso de un libro depende, como lo vimos en lecturas anteriores, del uso que éste necesite. La suavidad y confort de un papel ligero, aminorará la carga de una lectura para hacerla más amena; la pesadez de un papel más rígido conservará la calidad de fotografías e imágenes por mucho más tiempo, aunque pesará más. Determinar este uso avanza en paralelo con el tono que generará el uso de cierto papel. Uno claro facilita el apreciar imágenes sin discernir entre los grupos de uno opaco, qué es cada objeto. El segundo funciona para la lectura porque estas impresiones no se pierden.

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Proyecto Gutenberg
Por último, la UNESCO (La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), explica según Roberto Zavala que un libro es “todo impreso que sin ser periódico, reúna en un solo volumen entre 49 o más páginas, excluidas las cubiertas”. La diferencia entre un folleto y una hoja, radica en que el primero “contiene entre 5 y 48 páginas”; y el segundo, “sin ser periódico no llegue a cinco páginas”.

Hacer un libro es tarea épica entre los editores. El trabajo está con ellos.

Hay una jerga que demuestra vivo a éste mundo. Los libros prologados, oblongos, que significan más anchos que altos, u opistógrafos, que son los impresos por ambos lados de las hojas. La joyas también se hayan aquí. Entre libros de primeras ediciones, diamante, de bibliófilo (o de colecciones), o incluso inéditos.

Foto: Internet
Primeras y segundas ediciones de algunos escritores del boom latinoamericano


La galaxia Gutenberg inició hace más de un siglo. Hoy, el libro sigue vigente.


Fuente:
Roberto Zavala Ruíz: “El libro por dentro y por fuera”, en: El libro y sus orillas, UNAM, México, 2003, p. 21-33, 51-62.

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