martes, 20 de mayo de 2014

Conocer al libro (VIII)

Conocer al libro es cultura (VIII)

Conocer la jerga que compone la anatomía interna de un libro es necesario para actuar sobre ella. Reconocer las partes de la fuente de trabajo de un editor, es clave. Roberto Zavala Ruiz lo demuestra, aunque las explicaciones, por ocasiones redondean la idea central, ir al grano precisa todo.

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Conocer al libro además de su contenido, es cultura


La primer parte se refiere a la caja. Ésta comprende el centro y lugar libre de una hoja en blanco para imprimir. No contempla el espacio que delimitan los márgenes hacia afuera; la medida para calcular este espacio, se cuantifica en picas (o ciceros). La medida exacta se obtiene hasta definir los márgenes. Un margen no puede (por regla según Zavala) ocupar más del 20 u 80 por ciento del total de la hoja. Del resto se encarga el texto    

La necesidad de conocer éste espacio, deriva de la edición a publicarse. Una edición económica, expandirá el contenido hasta dejar los márgenes en casi menos del 15 o 10 por ciento del total de la hoja. Una edición de lujo ocupa menos texto por hoja y desiste al achicar sus márgenes.

Foto: El Universal
El filósofo Luis Villoro 


Conocer de literatura, ciencia, poesía, cuentos, fotografía e historia (por nombrar algunas) no significa conocer un libro. Saber de él quizá, como explica Luis Villoro. El saber y conocer guardan relación pero tienen una distancia. Reflexionar sobre esto deja pensando al lector y la ignorancia de cómo llamar al libro por sus partes. Significa no decir el dese como lo cronica José Joaquín Blanco, o el este.

El margen comúnmente contiene el nombre de la obra, capítulo o autor. Esa parte que reitera estos datos, es llamada Folio explicativo, también conocido como cornisa en México. El folio sólo enumera las páginas. Se ubica en el extremo izquierdo (o derecho) dependiendo de la hoja, y puede ocupar un lugar en la parte superior, inferior o centro del libro.

La cátedra avanza y Zavala Ruíz detalla los tipos de márgenes que existen: superior o de cabeza, inferior de pie (o falda), exterior o de corte, e interior (de lomo o medianil). Estos confluyen en ejes perpendiculares para formar la caja o espacio que ocupará el texto, sin embargo, esto pende del trabajo de diseñador y editor.

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Clasificación de espacios en los márgenes


La formación de un texto también guarda sus propios nombres. El colgado es el espacio que se deja entre el nombre del capítulo (primer capítulo) y el inicio del texto con el margen superior. La sangría es un espacio en blanco al iniciar un párrafo. El principio (y regla) editorial se basa en esteticidad. El espaciado es considerado aquí. La edición de lujo o económica guarda un factor aquí; esto determina la abundancia del texto entre hoja y hoja con sus respectivas separaciones. Dejar alguna hoja (o espacio), sirve para pausar o cambiar el contexto de una historia en un libro; o simplemente separarla.

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Espacios en blanco al iniciar un capítulo

Llamar a los párrafos por su nombre también es importante. Contestar el por qué se utilizan de un modo, así como los espacios en blanco, responde al estilo de cada editor. Los párrafos también se categorizan: el normal se adhiere al estándar de escritura en occidente para leer un libro, con inicio de sangría; el francés, tiene como cualidad iniciar con la primera línea normal, y las consecuentes sangradas; el último no modifica ninguna línea, y sólo ajusta el texto para llevar orden.

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Tipos de párrafos

El escritor posee ideas para diferencias una voz o un contexto de otro en su escribir, con el uso de tipografías. El editor las utiliza con un fin estético. Son caracteres usados en la industria editorial para mantener un tamaño y composición visual conjunta. Regularmente en los libros es usada desde a 8 a 12 puntos, es el estándar. La tipografía más pequeña es llamada diamante; es menor a 4 puntos. Es común que el interlineado lo acompañe para separar las líneas escritas de un texto; su estándar llega a dos puntos. El buen (o mal) gusto luce.

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La tipografía puede originar figuras y contextualizar una historia de otro modo

Por último, otras tres categorías se enfocan las partes estructurales y estéticas del libro. Los llamados filetes son líneas punteadas (o uniformes) para separar información, párrafos, ideas o datos. Estos llegan de uno a 12 puntos. El bigote sirve como otra forma de separación entre títulos, subtítulos o apartados. Parecidos a los filetes pero con un ancho más considerable. Las orlas son pequeños símbolos que, como los filetes se usan para separar información con un fin estético.

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Tipos de orlas y filetes


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Más tipos de orlas y filetes












Conocer las partes que conforman al libro significa culturalizar a un lector que no puede nombrar a cada símbolo por su calificativo.


Fuente:

Roberto Zavala Ruíz: “Familias y caracteres tipográficos”, en: El libro y sus orillas, UNAM, México, 2003.

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