jueves, 22 de mayo de 2014

Promoción en la edición (X)

Promoción en la edición (X)

Vender un libro no significa arriesgarse a ponerlo sobre un stand y esperar a que el lector lo compre. Promocionarlo es necesario. Una editorial preparada reconoce que las estrategias de venta y creatividad se ocupan en relación a la promoción. Comprar un ejemplar (en muchas ocasiones) se basa en este tipo de estrategias. Construir una estrategia diferente para título insertado en el mercado es prioridad.

Datus Smith retrata 17 distintas maneras de llevar un ejemplar al público.

Foto: Internet
Forro o camisa de un libro


La primera estrategia es ofrecer el ejemplar con un forro o camisa (que son aspectos estéticos) pueden determinar la venta. La faja (una tira larga que rodea al libro desde la primera hasta la cuarta de forros) también influye en ello. La solemnidad y frivolidad con que los críticos enaltecen una obra en sobre la faja puede lograr. Recuerdo una antología publicada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) del fallecido poeta infrarrealista Mario Santiago Papasquiero: Jeta de Santo. Este ejemplar contaba, en la parte trasera de la faja, con una remembranza de Roberto Bolaño. Estas conformaron las primeras y últimas palabras acerca del poeta, por parte del chileno.

Foto: Internet
Faja de un libro

Otra estrategia es escribir recomendaciones sobre los libros. Incluir una reseña en el libro, periódicos, revistas y medios impresos o audiovisuales para publicitarlo es válido: los espacios publicitarios juegan un papel importante aquí. Para seleccionar los medios adecuados para promocionar el artículo, es necesario conocer el nicho de mercado. Incluso la introducción de promoción en ciertas revistas o publicaciones ayudaría muchísimo para generar una opinión.

Abarcar espacios con programas hechos por expertos puede ayudar. La expansión y breve pero concisa exposición sobre un tema, concretará una promoción (sesgada o no).

En tercer lugar están las reseñas por pedido. Un autor o editor solicitan con envío de copia de la obra, una reseña gratuita de cualquier experto, escritor o distribuidores (en su caso reconocidos) para favorecen al libro.

Especificar la fecha de lanzamiento con precio y posibles rebajas que alienten al consumo, es aconsejable. La promoción para la aceptación, antes de la administración en ganancias. Sin embargo, el anuncio por sí sólo no venderá todos los ejemplares. Un agente del sello editorial debe viajar de un lado a otro para promocionar su (mercancía) o ejemplar, según la organización editorial, para conseguir el fin último de ésta.

Foto: Internet
Roberto Bolaño (el segundo de izquierda a derecha) con Mario Santigo Papasquiaro (el tercero de izquiera a derecha)


Los anuncios por correo ayudaban a promocionar una obra en un público indistinto. Encontrar el nicho de mercado correcto llevaba tiempo. El objetivo de vender se generalizaba a todo el público. Hoy se simplificó ésta actividad. El uso de spam (o correos electrónicos basura) es práctica cotidiana entre los usuarios que guardan un gusto por los libros. Reconocer los títulos y ser invitados a tertulias para exhibir un ejemplar es común.

Foto: Internet
Promoción de Librerías Gandhi


El cartel es otra forma de promocionar. Pese a esto, Datus Smith no lo recomienda debido al gasto que constituye generar un cartel por cada obra. No todos los libros pueden tener el mismo fin publicitario, y no dejarán las mismas ganancias. Conocer el catálogo de una editorial de forma inmediato es llevándolo completo a cada exposición. Esto implica una serie de gastos extra, que si no son contemplados y se cree que todo se venderá, las pérdidas monetarias se verán reflejadas ipso facto.

El autor se adelantó lecturas atrás sobre los premios. Conocer que la promoción de un premio hacia un autor estará reflejada en las ventas, demuestra su importancia. Hay dos formas de reconocerlo: se lo otorgaron por dedazo o por talento. Esto sería tema de otro camino.

Las últimas tres maneras de promocionar un libro se pueden condensar. Presentar un nuevo ejemplar junto al autor, beneficiará la audiencia puesto que interactuar con el inventor de todo un mundo siempre enriquece a quien lo escucha. Ésta actividad puede realizarse en conjunto. Matar dos pájaros de un solo tiro en una exposición ayudaría a promocionar todo, incluso el sello promotor. El escenario sería el sujeto restante. Un convenio entre librerías, bibliotecas o foros para promocionar un libro es un buen trato. Una librería puede obtener más ganancias si compran un ejemplar extra de otra edición; una librería el beneficio de darse a conocer entre el público lector, y los foros generalmente incluye un espacio para consumir alimentos y bebidas. El intercambio justo.

Sin la promoción el esfuerzo conjunto de editores y demás colaboradores nada tendría sentido.

Foto: Diario El País
Promoción sobre la biblioteca del Premio Nobel de Literatura José Saramago


Fuente:

Datus C. Smith: “9. Promoción: hacer que la gente desee comprar el libro”, en: Guía para la publicación e libros,UdeG/ASEDIES-México, 1991.

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