domingo, 18 de mayo de 2014

Editar es reescribir (V)

Editar es reescribir (V)

“Escribe ebrio, edita sobrio” es uno de los consejos que Ernest Hemingway heredó a los aspirantes y escritores ya consolidados a ser grandes literatos. En la Guía para la publicación de libros, Datus Smith, coloca un tema en boga (y el pan de cada día) de los editores. Corregir hasta el cansancio para fermentar una mejor calidad en los escritos de quienes perfeccionan su prosa, sin modificar su estilo.


Foto: Internet
Hemingway posando con una escopeta entre las manos


La lectura anterior evocó los pasos para transformar un manuscrito en libro. La selección y convocatorias que existen para llegar hasta ese punto. Sin embargo, la corrección es un proceso realizado por expertos para modificar pequeños errores. Aunque en muchas anécdotas, este asunto ha logrado llevar a discordias por ajustar y reinventar toda (o parte) de la labor inventiva del escritor.

Presentar dos casos como ejemplo, es pertinente. El primero, Nabokov con su novela Lolita que parecía muy fuerte para ser publicada, y que más de una vez los editores le pedían que la cambiaría por un chico, el contexto y la forma en que se desarrollaba la historia. Otro caso camina en paralelo. El segundo, con las novelas de John Fante un hombre estadounidense que retrataba y criticaba la sociedad en donde vivía, nunca fueron publicadas. Comentarios críticos de editores hacia su obra, lograron que se suicidara. Después de muerto su madre leyó las obras de Fante, y con insistencia en que se publicaran pues, eran una joya literaria, éste saltó a la fama. Parecido a Van Gogh


Foto: Internet
El joven escritor John Fante


La información de Smith favorece a pensar en qué se debe fijar un editor al momento de corregir. Siete son los puntos importantes de ésta serie:

1 1 La facilidad de lectura debe estar presente en el manuscrito de con correcciones. La legibilidad es fundamental en el editor.

2  2 Unificar el manuscrito con estilo y estructura de una línea argumentativa es pilar para entender la obra por completo. Ortografía, cambio de sentido en las expresiones, puntuación, abreviaturas, coloquialismos e incluso internacionalismos, imágenes (e información extra), además de la estructura con uso de mayúsculas y minúsculas, debe ser considera.

Romper con algún elemento o editarlo sin pensar en la obra del autor, puede llevar al fracaso total de una corrección. Los ejemplos bastan, El vampiro de la colonia Roma de Luis Zapata, La máquina de follar de Bukowski, o libros de José Saramago, quedan en la mira.


Foto: Internet
Charles Bukowski con un trago entre la mano


   3 La gramática con énfasis en el cuidado de la sintaxis debe ser aguda. Corregir sin cambiar el sentido.

   4 Sugerir un cambio de palabras para abordar la idea directa o esclarecerla (si es necesario), sin alterar el estilo, es muestra de mejorar la obra.

   5 Corroborar la información antes de publicar una obra es necesario. Mentir en la literatura (es posible) porque la ficción inunda las letras. Sin embargo, trabajos periodísticos o incluso, libros especializados en anatomía, recurren a la verificación.

66  Asegurar la información antes de publicarla, es necesario. Los problemas legales por plagio, e incluso acusaciones o infamias contra una persona (agregando información confidencial) pudiesen guardar peligro. La integridad de autor y editor está en juego.

77  Las sugerencias corren de boca en boca. El corrector puede hacerle algunas observaciones al editor e impresor, para colocar el texto de una forma propia que no pierda estética y sentido la forma en que está hecho.

Un corrector acumula y facilita su trabajo si el nivel cultural, la curiosidad e ingenio acompañado de creatividad, hurgan entre sus pensamientos al momento de trabajar. La cultura exige atar cabos sueltos del corrector y mantenerse al tanto de todo lo que pudiese leer para corregir. Sin conocer un tema no puede hablar de más.

El trabajo en equipo es pleno en la creación de un libro. El soporte comunicativo debe estar al tanto para conocer los defectos y los aciertos de una obra. Mejorarla para presentarla al escritor, quien es el que pasa una revisión final, es el objetivo. Satisfacerlo para quedar a mano con el último integrante del equipo: el lector.


Foto: Internet
Primer edición de Adios a las armas de Hemingway


Los 47 finales alternativos de Adiós a las armas por Hemingway demuestran, de antemano, que el mejor trabajo de un escritor también es ser su propio corrector.
Fuente:


Smith, jr, Datus C. 5 "Correción del manuscrito" en  Guía para la publicación de libros. Ed. Asociación de editoriales de instituciones de educación superior de México, México 1991

1 comentario:

  1. http://sidanpress.com
    Corroborar la información antes de publicar una obra es necesario. Mentir en la literatura (es posible) porque la ficción inunda las letras. Sin embargo, trabajos periodísticos o incluso, libros especializados en anatomía, recurren a la verificación.

    ResponderEliminar